19 de marzo. Ese fue el inicio oficial de la primavera, pero parece que Chicago no se ha enterado. Mientras las temperaturas, que van de frescas a francamente frías, persisten aquí en la Ciudad del Viento, me pregunto si los dioses del tiempo nos regalarán alguna vez un clima apto para comer al aire libre. Dado que las mesas de terraza siguen vacías o guardadas en muchos lugares del país (véase la tormenta de nieve de Denver del 6 de mayo), estoy seguro de que muchos de vosotros os estáis preguntando lo mismo.
Dejando a un lado las caprichosas condiciones meteorológicas, es hora de concretar los planes para los eventos y las nuevas propuestas del menú de cara a la llegada del buen tiempo, que nuestro siempre optimista editor, Ed Avis, me ha asegurado que llegará. Esperamos que la información de este número te ayude a abordar esa tarea.
El Mundial es una oportunidad clave en el ámbito de los eventos. Nuestra noticia en la línea directa ofrece información muy útil sobre cómo convertir este gran torneo, que tantos de tus clientes quieren ver, en un evento que genere beneficios para tu restaurante.
En el ámbito culinario, hemos centrado nuestra atención en la gastronomía vegetal, algo que cada vez más comensales buscan en los restaurantes a los que acuden. Nuestro artículo de portada analiza la experiencia de nuestros lectores con los menús vegetarianos y veganos, y recoge las opiniones de «Gracias Madre», pionera en el sector de la gastronomía vegetal, sobre cómo incorporar platos de origen vegetal.
Si buscas ideas para crear una temporada de primavera y verano divertida y rentable detrás de la barra, no te pierdas el artículo sobre los cócteles helados. Descubrirás cómo estas bebidas heladas están impulsando el negocio de los bares en restaurantes mexicanos de San Antonio y Chicago, y encontrarás consejos para crear la mejor versión de estas coloridas y refrescantes bebidas.
Esas historias son solo el principio...
Hojea el libro animado, haz clic en los artículos de nuestra versión web de este número... y prepárate para una temporada gastronómica próspera (y, con suerte, soleada).
