Por Alfredo Espinola
Los asistentes a la celebración del Día Internacional del Sumiller, celebrada el 3 de junio en San Miguel de Allende (México), disfrutaron de una sorpresa adicional: una clase magistral sobre sumillería impartida por un grupo de expertos en vinos mexicanos.
Entre los asistentes se encontraban figuras clave del sector: Salomón Abedrop, presidente del Consejo Mexicano del Vino; Luis Carranza, director de la Academia Mexicana de Sumilleres; y la junta directiva de la asociación, acompañados por productores, enólogos, representantes de los medios de comunicación e invitados especiales.
Se reconoció a los patrocinadores oficiales del evento —Banco Afirme, Larson Irrigation, TN Cooper y Cristal, proveedor oficial de cristalería de la asociación— por su apoyo fundamental.
Voces de las bodegas
La clase magistral se convirtió en un foro de diálogo y descubrimiento, en el que cada bodega compartió la filosofía que hay detrás de sus vinos:
San José Lavista: Ximena Segovia y la enóloga Trinidad Jiménez presentaron un Brut Nature elaborado según el método champenoise y envejecido durante 58 meses sobre lías. Un vino espumoso con una acidez precisa, una cremosidad elegante y un perlage persistente, galardonado con el Gran Oro en Bruselas.
Bodega Guanamé: La familia Torres y Laura Zamora presentaron su Sauvignon Blanc de 2024, elaborado con uvas procedentes de viñedos ecológicos de Rancho Pájaro Azul. Un vino joven, eléctrico y aromático, con notas tropicales y una frescura vibrante, galardonado con las medallas de Oro y Gran Oro en el concurso Bacchus Madrid.
Dos Búhos: Su «Espontáneo Anaranjado», elaborado con Moscato Giallo y criado durante dos meses con las pieles y un año en barricas de roble, destacó por sus notas cítricas, de azahar y su acidez vibrante.
Viñedos San Miguel: Presentaron su Syrah, un vino equilibrado entre la fruta negra madura y la crianza en roble, con notas de mora, ciruela, violeta, cacao y café tostado.
Cuna de Tierra: La histórica bodega de Dolores Hidalgo presentó su Shiraz 2022, galardonado con el Gran Oro en el concurso Bacchus 2026, con aromas de cereza negra, violetas y especias, y taninos bien integrados.
Santísima Trinidad: Su Cabernet Sauvignon de 2022, cultivado a más de 1.900 metros de altitud, destacaba por su elegancia y persistencia, con aromas de fruta madura, tabaco y chocolate.
Tres Raíces: Presentaron su Cabernet Sauvignon Reserva 2023, envejecido durante un largo periodo y caracterizado por aromas a frutos rojos y negros, notas balsámicas y matices tostados.
Cava Manchón: Para clausurar el evento, esta bodega con sede en Guanajuato presentó su Mistela de Moscatel, elaborada según el método de solera, con notas de naranja confitada, frutos secos, caramelo y miel, equilibradas por una acidez vibrante.
Un día de celebración
Más allá de la competición, el evento fue un homenaje al esfuerzo colectivo: productores, sumilleres y académicos unidos por la excelencia del vino mexicano. Guanajuato, con su diversidad cultural y su terruño único, reafirmó su lugar en el mapa vinícola internacional.