José Miguel Jáuregui, en el centro, en la ceremonia de entrega de premios
Por Alfredo Espinola
En una jornada que reunió a algunos de los profesionales más destacados del país y que coincidió con la celebración del Día Internacional del Sumiller, la Asociación de Sumilleres de México (ASM) celebró la gran final del Concurso Nacional de Sumilleres 2026, en la que José Miguel Jáuregui se alzó con el máximo galardón de la profesión.
Originario de Jalisco y afincado actualmente en Los Cabos, José Miguel ocupa en la actualidad el cargo de responsable de vinos en el Maravilla Beach Club, donde sigue desarrollando una filosofía de servicio que da prioridad al conocimiento, la hospitalidad y un profundo respeto por el vino. Ahora, además de ese compromiso diario, asumirá la responsabilidad de representar a México en el concurso «ASI Best Sommelier of the World», que se celebrará el próximo mes de octubre en Lisboa, Portugal.
Lejos de considerar este momento como una meta definitiva, el nuevo campeón nacional lo ve como el comienzo de un reto aún mayor.
«Es la consecución de un objetivo que comenzó hace ocho o diez años. Es la culminación de un sueño que he ido construyendo a través de competiciones, certificaciones y mucho trabajo duro. Hoy ese sueño se hace realidad, pero también es solo el comienzo, ya que tengo la mirada puesta en el Campeonato del Mundo», afirmó, visiblemente emocionado tras recibir el premio.
De camino al escenario mundial
Quienes conocen bien esta profesión saben que un sumiller nunca deja de aprender. El vino cambia con cada añada, surgen nuevas regiones, los estilos evolucionan y las tendencias de consumo exigen una formación profesional continua.
Ese espíritu de aprendizaje ha marcado la trayectoria profesional de Jáuregui: años de titulaciones, concursos y estudio riguroso que ahora han culminado en el mayor honor que puede recibir un sumiller mexicano.
El título nacional marca ahora una nueva etapa en la carrera de José Miguel Jáuregui. Como parte de su preparación, realizará unas prácticas en Burdeos, Francia, una de las regiones vinícolas más emblemáticas del mundo.
Esta preparación sentará las bases para su viaje a Lisboa, Portugal, donde en octubre competirá junto a los mejores sumilleres del mundo en el concurso organizado por la Association de la Sommellerie Internationale (ASI).
Con esta victoria, José Miguel Jáuregui no solo escribe un nuevo capítulo en su carrera profesional, sino que también reafirma el crecimiento de la comunidad de sumilleres mexicanos, que sigue elevando sus estándares y consolidando su presencia en la escena internacional.
Una final digna de los mejores escenarios internacionales
El concurso tuvo lugar en San Miguel de Allende, uno de los destinos más importantes del país en materia de turismo gastronómico y enológico, lo que ha consolidado aún más el papel de Guanajuato como una de las regiones más activas en la promoción de la cultura del vino.
Ante un jurado compuesto por expertos, los finalistas se enfrentaron a una serie de pruebas diseñadas según los estándares internacionales, con el objetivo de evaluar las habilidades que caracterizan a un sumiller de talla mundial.
El reto consistía en preparar un cóctel clásico, realizar un servicio profesional de champán, identificar variedades de uva y regiones de origen mediante una cata comparativa, realizar un análisis oral de un vino tinto, evaluar licores en inglés, decantar y servir, así como realizar una prueba visual sobre regiones vitivinícolas, productores y cultura del vino.
Cada ejercicio ponía a prueba la precisión técnica, las habilidades de análisis sensorial, los conocimientos teóricos, las habilidades de servicio y la comunicación, competencias esenciales en la alta cocina y la hostelería internacional.
«El Concurso Nacional de Sumilleres representa la máxima expresión de nuestra profesión en México», afirmó Georgina Estrada, presidenta de la ASM. «Nos llena de orgullo contar con una representante que llevará el talento y la experiencia de la sumillería mexicana al escenario mundial. Este resultado refleja el crecimiento y la solidez que nuestra profesión ha alcanzado en el país».
El momento de la sumillería mexicana
El éxito de José Miguel Jáureguino se limita al reconocimiento individual. Es un reflejo de una profesión que ha alcanzado un nuevo nivel de madurez, de una generación formada según los estándares internacionales y de un sector que está ganando cada vez más prestigio más allá de sus fronteras.
Dentro de unos meses, cuando suba al escenario del Campeonato Mundial de Lisboa, Jáuregui no competirá únicamente como sumiller: lo hará como la encarnación de años de esfuerzo colectivo, del crecimiento constante de la cultura sumiller mexicana y del compromiso de quienes han trabajado para dotarla de una identidad y una voz propias.