Los jueces evalúan las sidras en la Copa Kallisti
Por Alfredo Espinola
La edición inaugural de la Copa Kallisti —la primera competición mexicana especializada en sidra, perada y productos relacionados— tuvo lugar del 13 al 15 de agosto de 2026. Más allá de ser un simple concurso, el evento tenía como objetivo fomentar el debate sobre los productos de sidra mexicanos, reconocer la labor de sus productores y contribuir a la profesionalización de una categoría con un creciente potencial gastronómico y cultural.
La respuesta fue notable: se presentaron 62 muestras procedentes de Puebla, Coahuila, Querétaro, Chihuahua, Guanajuato, Jalisco y Tlaxcala a esta edición inaugural, que reunió a productores, jueces, sumilleres, profesionales del sector y personas interesadas en conocer el presente y el futuro de la sidra en México.
Del árbol al vidrio
La historia comenzó el 13 de agosto en Tlaxcala, en las instalaciones de Sidra y Vinos Pelayo, donde jueces, sumilleres, profesionales del sector y representantes de los medios de comunicación pudieron conocer de primera mano los orígenes de esta bebida.
Los camiones cargados de manzanas, la recepción de la fruta, el proceso de trituración, el zumo recién extraído y el proceso de fermentación permitieron echar un vistazo a un proceso que rara vez se ve una vez que la botella ya está sobre la mesa.
También se pudo degustar el zumo recién exprimido y conocer de cerca el trabajo que conlleva la elaboración de una botella de sidra. El evento fue organizado por Sidra y Vinos Pelayo y Sidra Robin Hood, que abrieron las puertas de sus instalaciones para compartir el proceso y documentar la experiencia.
Para Copa Kallisti, llevar a los profesionales del sector y a los medios de comunicación al lugar de origen fue también una forma de recordar a todos algo esencial: detrás de cada botella hay una región, materias primas, conocimientos, esfuerzo y, sobre todo, personas.
Al día siguiente, se evaluaron las 62 muestras en la terraza de Bodegas Alianza, en Ciudad de México. La primera edición concluyó el 15 de agosto con la ceremonia de entrega de premios en el Wine Bar by CMB.
Una categoría que merece ser tomada en serio
Evaluar una bebida es también una forma de reconocerla.
Las 62 muestras fueron evaluadas por un jurado compuesto por seis miembros, bajo la dirección de Víctor Fajer, presidente del jurado de la Copa Kallisti. El jurado estaba formado por Steve Ayon, Jacqueline Jiménez, Jorge Muro, Erik Novas, Mirell Riviello y Nayeli Estrada.
El concurso contó con el apoyo de la Academia Mexicana de Sumilleres y contó con un jurado formado por miembros afiliados al Programa de Certificación de Jueces de Cerveza (BJCP).
Entre los resultados se contaban medallas de oro, plata y bronce. Pero el objetivo de la Copa Kallisti no parece ser simplemente colgar una medalla del cuello de una botella.
El objetivo es que cada premio sirva como herramienta para reconocer el trabajo realizado y, al mismo tiempo, seguir consolidando una categoría que aún tiene mucho camino por recorrer.
Más allá de diciembre
Durante años, para muchos consumidores mexicanos, la palabra «sidra» ha estado indisolublemente ligada al mes de diciembre, a las celebraciones y a los brindis de fin de año.
Copa Kallisti pretende ampliar esa percepción.
México cuenta con productores, regiones y productos capaces de demostrar que la sidra puede presentarse en diferentes estilos, perfiles y posibilidades culinarias. Puede acompañar una comida, formar parte de una experiencia de cata o, simplemente, disfrutarse por sí misma.
El objetivo, pues, es sencillo pero importante: que la sidra se descubra, se aprecie y se disfrute durante todo el año.
Muchas personas han contribuido a la primera edición
La Copa Kallisti contó en esta primera edición con la dirección de Francisco Olachea, director de la Copa Kallisti; Víctor Fajer, juez principal; e Ivonne Soto, coordinadora de la Copa Kallisti.
El proyecto también contó con la colaboración del Comité de la Copa Kallisti, formado por Lizbeth Hernández, Casandra Lozano, Pamela Escamilla, Sandra Corales, Mega y Julio César Cruz.
Detrás del evento, al igual que en cualquier proyecto que pretenda crear algo desde cero, hubo un esfuerzo colectivo. El objetivo: sentar unas bases profesionales para el desarrollo de la sidra, la perada y sus derivados en México.
El comienzo de una conversación
La primera edición de la Copa Kallisti dejó tras de sí algo más que medallas.
Creó un foro en el que productores, jueces, sumilleres, profesionales del sector, representantes de los medios de comunicación y aficionados pudieran reunirse para hablar de una bebida que forma parte de la historia de diversas regiones y que ahora busca un nuevo lugar dentro del panorama gastronómico mexicano.