Por Alfredo Espinola
En el marco de la inauguración de la temporada «Chile en Nogada, Tradición Viva», celebrada en la ciudad mexicana de Puebla el 9 de julio, autoridades estatales, representantes del sector de la restauración, cocineros tradicionales y productores dieron oficialmente el pistoletazo de salida a una de las temporadas gastronómicas más esperadas del país, una celebración que cada año impulsa el turismo, fortalece la economía regional y preserva una de las tradiciones culinarias más emblemáticas de México.
Durante la ceremonia, la secretaria de Desarrollo Turístico, Carla López-Malo, anunció que se prevé la venta de 4,5 millones de platos en 2026, lo que generará unos ingresos económicos superiores a los 2 mil millones de pesos, unas cifras que consolidan al «Chile en Nogada» como uno de los principales motores del turismo y el crecimiento económico de Puebla.
La iniciativa para promover el «Chile en Nogada» abarca toda su cadena de valor: desde el cultivo de los ingredientes hasta su elaboración y su promoción como atractivo turístico. En virtud de un acuerdo negociado recientemente entre CANIRAC Puebla (la asociación del sector de la restauración y la industria alimentaria) y el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, los restaurantes afiliados comprarán los productos directamente a los agricultores de la región de Izta-Popo, lo que contribuirá a fortalecer la economía local y a promover el comercio justo.
Más de 220 unidades de producción familiares, unas 70 cocinas tradicionales repartidas por 11 municipios y más de 2.000 establecimientos participan en esta temporada, que atrae a visitantes de todo México y del extranjero.
Cada ingrediente cuenta una historia, y cada plato refleja el esfuerzo de quienes, a lo largo del año, cultivan la nuez castellana, la manzana de Panochera, el melocotón, la pera, la granada y el chile poblano, ingredientes que confieren al plato su identidad.
Para quienes deseen conocer esta tradición en su lugar de origen, Carla López-Malo invitó a los visitantes a explorar la región de Izta-Popo, en concreto los municipios de Calpan y San Nicolás de los Ranchos, donde podrán visitar huertos, participar en experiencias de turismo comunitario y compartir una comida con cocineros tradicionales que mantienen vivo este legado culinario.
Quizás las voces más valiosas sean las de aquellas personas que mantienen viva esta tradición en sus propios hogares.
Esperanza García, natural de Calpan, contó que la preparación del chile en nogada reúne cada año a toda su familia en torno a los ingredientes cultivados en la región de Izta-Popo. Maricruz Morales Ochoa, de San Nicolás de los Ranchos, recordó que lleva 35 años preparando este plato emblemático y que ha participado en la feria de su municipio durante los últimos 25 años, donde la temporada supone una fuente esencial de ingresos para decenas de familias.
Desde Tehuacán, Ofelia Guzmán Mora expresó su agradecimiento por el apoyo del gobierno estatal a la promoción de la gastronomía regional mediante el reconocimiento de las experiencias de turismo comunitario, una estrategia que contribuye a preservar las tradiciones al tiempo que abre nuevas oportunidades de desarrollo para las comunidades.
En Puebla, el «Chile en Nogada» es mucho más que una simple receta. Es una celebración de la tierra, del trabajo colectivo y de la identidad de un estado que, cada verano, invita al mundo a descubrir que la mejor manera de conocer su historia es sentarse a la mesa.