Margarita González Saravia, gobernadora de Morelos
Por Alfredo Espinola
Con los hermosos colores de sus bugambilias y el aroma del pan recién horneado, Cuernavaca se prepara para recibir a la gastronomía mexicana en las terrazas del Jardín Borda y la Plaza General Emiliano Zapata Salazar del 7 al 9 de noviembre, llenando el aire de aromas, sabores y recuerdos compartidos.
El X Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana convertirá al estado de Morelos en punto de encuentro de chefs, cocineras tradicionales, académicos y artesanos de México y el mundo. Además, este año tiene un significado especial, ya que coincide con el 15 aniversario del reconocimiento de la cocina mexicana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Una tierra que mantiene el fuego encendido
Durante la presentación oficial del evento en una conferencia de prensa celebrada el 7 de octubre en Ciudad de México, la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, habló con la convicción de quien entiende que la cocina es también un acto de memoria.
"Los gobiernos deben cuidar la preservación de los elementos de la gastronomía tradicional. Por eso estamos orgullosos de que este foro se realice en nuestro estado, e invitamos a todos a visitar Morelos", dijo.
El foro forma parte de la agenda cultural y turística "Xochicalco. Tierra de Encuentros", que busca posicionar a Morelos como un destino de cultura viva y diálogo permanente entre tradiciones. Pero más allá de la publicidad o las cifras, el gobernador recordó el verdadero propósito: mantener viva la llama que da identidad a los pueblos.
El país en la mesa
El acto reunirá a delegaciones de España, Italia, Estados Unidos y Asia, así como a representantes de todos los rincones del país. Habrá conferencias magistrales, mesas redondas, experiencias culinarias y encuentros entre culturas para celebrar la relación entre cocina, territorio y biodiversidad.
Daniel Altafi Valladares, Secretario de Turismo de Morelos, anunció que las estrellas del sabor local -arroz, caña de azúcar, mezcal y cecina de Yecapixtla- estarán presentes como emblemas de "La Primavera de México".
"El foro es un espacio para entender que la cocina es un paisaje vivo, una expresión del alma cultural de cada región", afirmó.
Michoacán, un invitado con espíritu afín
Este año, Michoacán será el invitado especial en un gesto simbólico que une a dos territorios unidos por el cultivo del arroz. Para Lucero del Rocío García Medina, subsecretaria de Desarrollo Turístico del estado, esta coincidencia revela lo que la cocina mexicana siempre ha sabido: que las raíces pueden tener muchos nombres, pero comparten el mismo corazón.
La Secretaria de Turismo Federal, Josefina Rodríguez Zamora, celebró la elección de Morelos como sede y reconoció la visión de su gobierno, que fue el primero en crear una Secretaría de Turismo Comunitario.
"Este Foro abre las puertas a un panorama de 30.000 expositores y más de 100 chefs. Pero, sobre todo, abre el corazón a la diversidad de nuestra cocina", subrayó.
Tradición, legado y memoria
También participó Gloria López Morales, presidenta del Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana y promotora del reconocimiento de la UNESCO. Su presencia evocó aquel momento histórico en el que el mundo entero reconoció que la cocina mexicana es más que un conjunto de recetas, es un patrimonio vivo.
"Este foro exalta los valores culturales y las recetas que han dado identidad a nuestro país", afirmó.
La presentación cerró con una degustación de la cocina morelense, preparada por la cocinera tradicional Patricia Beltrán, quien sirvió los sabores de su tierra como si ofreciera un abrazo, evocando lo que nos espera en este evento, como el arroz fragante, la cecina ahumada, el dulzor de la caña de azúcar y un toque de mezcal, que desatará la conversación entre los asistentes.
El fuego que nunca se apaga
En un momento en que las prisas amenazan con borrar los gestos de nuestras abuelas, el X Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana nos recuerda que la cocina también es cuidar, contar y preservar la historia con alma a través de las generaciones.
Cuando noviembre llegue a Cuernavaca y el sol se ponga sobre los jardines de Borda, el país entero se reunirá en torno al mismo fogón, porque es ahí, donde los aromas del maíz asado y las voces de las cocineras que siguen amando lo que hacen, engloban que México se reencontrará a sí mismo.
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